Era una tarde de invierno, la nieve caía silenciosamente, flotaba en el aire para luego posarse delicadamente sobre todo aquello que pertenecía a ese paisaje de ciudad pequeña.
Rosario caminaba tratando de no interrumpir el silencio de aquella tarde de invierno, caminaba al compás de su entorno, caminaba como adormecida y encantada por el frío, observando como sus zapatos se hundían en la nieve.
Era su primer invierno en aquella ciudad, era el primer invierno de su vida, ya que en el país del que ella venía, donde nació, la criaron y creció, el invierno no existía.
Se detuvo por un instante, contemplo por un buen rato todo lo que la rodeaba tratando de comprender el significado de su existencia, trataba de mirar las cosas desde otra perspectiva, sabia que si miraba la totalidad del paisaje que la rodeaba, vería a su cuerpo discordioso, molestoso, perturbante, un cuerpo que interrumpiría el éxtasis que significaba ver tanta blancura, tanta pureza. Era injusto, estar parada entre tanta perfección, y no poder ser parte de ella, entonces alzo los brazos y extendió las manos como queriendo tocar el cielo, como queriendo robarle nieve a la nieve para guardársela de recuerdo, cerro los ojos, levanto la cara hacia el cielo y trato de imaginarse convertida en copo de nieve.
Ahí estaba, brillante y blanca, planeando en el aire riendo, concordando con todo lo demás, siendo parte del invierno, sumida en un compás común de belleza y perfección, de pertenencia. Podía bailar con la brisa que la envolvía y jugaba con ella, la llevaba como solo una buena pareja de tango lo hace.
Se dejaba llevar y todo parecía tan perfecto, divino e irreal, los otros copos de nieve bailaban también, quizás como compañeros o como cómplices silenciosos y rítmicos del invierno, la miraban, le sonreían, flotaban rozándola, atrayéndola. Era como ser parte de algo al fin.
El espacio, la ciudad, todo se veía tan blanco y grande, los techos de las casas eran todos iguales, las calles también, los autos parecían gigantescas bolas de nieve que rodaban en las calles, y la gente, la gente solo era cómplice del invierno.
Después de un buen rato flotando, sumida en pensamientos inexistentes, con la mente en blanco, mente en nieve, mente en invierno, Rosario se dio cuenta de que pronto iba a tocar tierra, sintió como poco a poco se apoyaba contra un montón de nieve ya acumulada sobre el suelo, engrano perfectamente sobre aquella nieve, como si fuese un colchón divino que la estuvo esperando desde siempre.
Pero ya no podía bailar ni flotar, se sintió pegada a esa gran masa de nieve que yacía inerte, miro hacia arriba y pudo ver un montón de estrellitas blancas y brillosas que aun bailaban en silencio, delicadas como diminutos diamantes, bailando el Vals del invierno.
Rosario trato de moverse pero se sintió atrapada, entonces recordó quien era en verdad, y que todo aquello era producto solo de su imaginación, recordó que la solución era abrir los ojos y todo volvería a la normalidad, abrir los ojos para dejar de soñar, para continuar caminando antes de que el sol se ponga por completo. Abrió entonces los ojos, pero de nada sirvió, no pudo volver.
Rosario se camuflo, se fusiono entre la nieve y sin cerrar los ojos se quedo contemplando la nieve caer.
A la mañana siguiente una vieja señora, de esas a las que ya nada les sorprende porque lo han visto ya todo, se encontró con el cuerpo de una joven, sus ojos estaban abiertos y su rostro sereno, estaba acurrucada entre la nieve, cubierta casi por completo.
La vieja se quedo un momento parada frente al cuerpo tieso y frío y después siguió caminando tratando de no interrumpir el silencio de aquella mañana de invierno.
Escritos de mi vida
Este Bolg es sobre mis sueños, miedos, esperanzas, ilusiones. Es sobre mi pasado y mi anhelo de futuro. Todo esto expresado a travez de la escritura, pasion que me ayuda a grabar momentos hermosos y desquitarme de los momentos dificiles y vacios que he tenido en mis 22 años de vida. Gracias totales.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
La Cholita de la pasancalla
Todas las personas ocupadas en sus propios pensamientos, preocupadas por problemas que solo ellas conocen, muchas veces se olvidan de que existen otras personas en el mundo.
Sus problemas los mas grandes, sus pensamientos los mas inteligentes, pero nunca se les ocurre observar la vida de aquellos que a su lado caminan.
Tantos días a la semana que a las 11:40 a.m. todos salen preocupados por sus problemas, pensando en sus vidas, solucionando dilemas en sus cabezas, otros salen jugando, riendo y hablando, en grupos, parejas o solos, pero todos salen por la misma puerta donde tantas veces a esa hora una mujer con el rostro cansado, las trenzas blancas y la pollera sucia, esta parada, no pidiendo limosna, simplemente se queda parada con su aguayo lleno de pasancallas.
Una vez que la multitud deja de salir y se dispersan cada quien en su espacio, la señora con el andar pesado y encorvado se acerca a los pequeños grupos que de nada en especial hablan, les muestra una bolsa de pasancalla y el grupo no parece haber sido interrumpido por nada.
El intento de vender sus humildes y rancias tostadas continua mientras alza su cansada mirada, algunas personas prefieren no verla, otras vagamente la miran de reojo y le dan la espalda, la mayoría le dice “no hay plata”.
La cholita de la pasancalla, que apenas habla español, con una historia que solo ella conoce y unos ojos llenos de dolor, la cholita de la pasancalla, viejita y cansada, lo que la gente no sabes es que vende sus tostadas a cambio de la moneda que tu corazón quiera darle, 20, 50 centavos, 1, 2 bolivianos, cuando los recibe besa la moneda, te da la bolsita y te regala una sonrisa que te hace pensar que no estas sola en el mundo, que tus problemas no son los mas graves, que por lo menos estudias, tienes techo, comida, y no la necesidad de interrumpir conversaciones para no ser vista ni escuchada, para ser ignorada.
La cholita de la pasancalla aquella a la que nadie ve, una sombra mas en la puerta, un estorbo mas en las conversaciones, una mujer olvidada, solitaria silueta de la realidad del país, granito de arena, ejemplo de como las personas olvidamos muchas veces la existencia de otra gente, o simplemente ignoramos su presencia para crear la ficción de que, todo esta bien.
ALAS
Busco a quien me instale unas alas,
me las compre ayer,
pero temo instalármelas yo sola
y luego al volar, caer.
Para esto necesito una persona con experiencia
en instalar alas y en volar.
Busco a quien me enseñe también a despegar
y a quien me diga que nunca a tierra debo bajar,
por eso es importante que es persona no sepa aterrizar
y este dispuesta a conmigo volar hasta perdernos en el aire
y jamás regresar
me las compre ayer,
pero temo instalármelas yo sola
y luego al volar, caer.
Para esto necesito una persona con experiencia
en instalar alas y en volar.
Busco a quien me enseñe también a despegar
y a quien me diga que nunca a tierra debo bajar,
por eso es importante que es persona no sepa aterrizar
y este dispuesta a conmigo volar hasta perdernos en el aire
y jamás regresar
Abismo de teimpo
A veces me pasa que no ubico donde estoy en el tiempo y me siento como atrapada en un cuerpo de alguien que no soy.
Siento como si mi alma flotara en otro tiempo junto con la tuya, y en ese otro tiempo somos felices, y sabemos lo que queremos y nada ni nadie nos puede separar.
Es como si mi vida fuera otra dimensión de mi vida verdadera, como si mi reflejo en el espejo me quisiera revelar un secreto que me niego a escuchar, el secreto de mis sentimientos más profundos y de mis recuerdos más latentes.
Me da miedo mirar atrás porque me dije a mi misma que nunca más lo haría, arranque cada recuerdo físico de vos de mi vida, nada tengo que me recuerda a vos, y sin embargo siempre te pienso y te sueño.
Cada día que paso busco respuestas a las mil preguntas que dejaste en mi, y luego trato de decirme a mi misma que no tiene sentido, que yo estoy aquí, tu estas allí, y nuestras almas, a pesar de esta distancia fatal, están juntas y siempre lo estarán.
Me pellizco, y grito mirando al cielo, comprendiendo que nada de esto es una pesadilla mucho menos un sueño, y sin embargo quisiera dormirme e irme a un lugar mucho mejor que este, donde ya no sienta miedo y pueda ser yo misma, mi yo misma con tu tu mismo, que lindo seria.
Todo a mi alrededor se ve tan vacio
Luego siento el olor a chocolate y a bus lleno de gente, música de cabaret y gritos de personas, puedo oler el aroma a comida junto al rio y sentir en mi piel un sol que quema mezclado de arena escurridiza, cierro mis ojos y voy mas allá, me traslado a un mundo de parques y lluvias y besos mojados, de banquitos en plazuelas y mentiras.
Al final es eso lo que fue una gran mentira
Y luego me digo a mi misma que fue verdad, pero la evidencia me dice que nunca exististe de verdad, eres una ilusión creada por mi solitario corazón.
El tiempo me quita sueño y me quita la posibilidad de crear un mundo para los dos mientras mis ojos estén cerrados. El tiempo hiso estragos con nosotros y ahora somos dos extraños, o quizá siempre fuimos extraños y ahí está la magia de lo que tuvimos, todo parece más lindo y perfecto cuando es pasajero.
Y aquí me tienes, escribiendo incoherencias, mientras espero que del otro lado de la pantalla salgas y me quites el aliento como tantas veces creo lo hiciste. Sálvame de este abismo.
Siento como si mi alma flotara en otro tiempo junto con la tuya, y en ese otro tiempo somos felices, y sabemos lo que queremos y nada ni nadie nos puede separar.
Es como si mi vida fuera otra dimensión de mi vida verdadera, como si mi reflejo en el espejo me quisiera revelar un secreto que me niego a escuchar, el secreto de mis sentimientos más profundos y de mis recuerdos más latentes.
Me da miedo mirar atrás porque me dije a mi misma que nunca más lo haría, arranque cada recuerdo físico de vos de mi vida, nada tengo que me recuerda a vos, y sin embargo siempre te pienso y te sueño.
Cada día que paso busco respuestas a las mil preguntas que dejaste en mi, y luego trato de decirme a mi misma que no tiene sentido, que yo estoy aquí, tu estas allí, y nuestras almas, a pesar de esta distancia fatal, están juntas y siempre lo estarán.
Me pellizco, y grito mirando al cielo, comprendiendo que nada de esto es una pesadilla mucho menos un sueño, y sin embargo quisiera dormirme e irme a un lugar mucho mejor que este, donde ya no sienta miedo y pueda ser yo misma, mi yo misma con tu tu mismo, que lindo seria.
Todo a mi alrededor se ve tan vacio
Luego siento el olor a chocolate y a bus lleno de gente, música de cabaret y gritos de personas, puedo oler el aroma a comida junto al rio y sentir en mi piel un sol que quema mezclado de arena escurridiza, cierro mis ojos y voy mas allá, me traslado a un mundo de parques y lluvias y besos mojados, de banquitos en plazuelas y mentiras.
Al final es eso lo que fue una gran mentira
Y luego me digo a mi misma que fue verdad, pero la evidencia me dice que nunca exististe de verdad, eres una ilusión creada por mi solitario corazón.
El tiempo me quita sueño y me quita la posibilidad de crear un mundo para los dos mientras mis ojos estén cerrados. El tiempo hiso estragos con nosotros y ahora somos dos extraños, o quizá siempre fuimos extraños y ahí está la magia de lo que tuvimos, todo parece más lindo y perfecto cuando es pasajero.
Y aquí me tienes, escribiendo incoherencias, mientras espero que del otro lado de la pantalla salgas y me quites el aliento como tantas veces creo lo hiciste. Sálvame de este abismo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)